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Stanley Kubrick (1928-1999)
Creadores

Stanley
Kubrick está ya considerado como uno de los grandes cineastas
de la Centuria. El suyo fue un mundo complejo,
interrogador, inabarcable. Se ocupó prácticamente
de todos los temas y dejó en cada uno de ellos la
obra casi definitiva: la adaptación literaria (Lolita);
el tema bélico (Senderos de Gloria); la
antiutopía futurista (La naranja mecánica);
el thriller erótico (eyes wide shut); el
cine negro (The Killing); la sátira
política (Dr. Strangelove); el film de
época (Barry Lindon); Roma (Espartaco)...pero
fue en el género de la ciencia-ficción donde dejó
la que quizá es su obra más célebre, y la que ha
dado al año en curso una impronta mítica: 2001
una odisea del espacio, una de las cintas más
complejas, enigmáticas y psicodélicas de toda la
historia del celuloide. El film fue de lo más
controvertido ya en su dia (en 1968, año de su
estreno), y aunque ha quedado como un clásico, aún
hay quien lo discute. No hace mucho leí una reseña
sobre la película, en el que un crítico decía
estúpidamente que había sido fagocitada por el
tiempo (supongo que porque ya habiamos llegado
al año en cuestión), demostrando asi no haber
entendido nada de 2001. Sobre la mítica
cinta nos habla el ya legendario cineasta
angloamericano y de lo que pretendió con ella.
Filmografía
El beso del
asesino (Killer's Kiss, 1953)
Atraco perfecto (The Killing, 1956)
Senderos de Gloria (Paths of Glory, 1957)
Espartaco (Spartacus, 1960)
Lolita (1962)
Teléfono rojo volamos hacia Moscú (Dr. Strangelovo
o How I learned to stop worring and love The Bomb,
1963)
2001, una Odisea del Espacio (2001, A Space Odissey,
1968)
La Naranja Mecánica (A Clockwork Orange, 1971)
Barry Lindon (1975)
El resplandor (The Shinning, 1980)
La Chaqueta Metálica (Full Metal Jacket, 1987)
Eyes Wide Shut (1999)
La siguiente entrevista
data de 1968 y fue publicada originalmente en PLAYBOY
Entrevista
con Stanley Kubrick
Pregunta: Gran parte de la controversia que rodea
2001 reside en el significado de los símbolos
metafísicos que abundan en el film -- los pulidos
monolitos negros, la conjunción orbital de la
Tierra, la Luna y el Sol en cada intervención del
monolito en el destino humano, el aturdidor final de
tormenta calidoscópica de tiempo y espacio que
sumerge al astronauta superviviente y prepara el
escenario para su renacimiento como "niño de
las estrellas" impulsado hacia la Tierra en una
placenta translúcida. Un crítico en cierta ocasión
definió 2001 como "el primer film
Nietzscheano," sosteniendo que su tema esencial
es el concepto de Nietzsche de la evolución del
hombre desde el simio al humano y al superhombre.
¿Cuál era el mensaje metafísico de 2001?
Stanley Kubrick: No es un mensaje que yo haya tratado
de convertir en palabras. 2001 es una experiencia no
verbal; de dos horas y 19 minutos de película, sólo
hay un poco menos de 40 minutos de diálogo. Traté
de crear una experiencia visual que trascendiera las
limitaciones del lenguaje y penetrara directamente en
el subconsciente con su carga emotiva y filosófica.
Como diría McLuhan, en 2001 el mensaje es el medio.
Quise que la película fuera una experiencia
intensamente 
subjetiva que
alcanzara al espectador a un nivel interno de
conciencia como lo hace la música;
"explicar" una sinfonía de Beethoven
sería castrarla levantando una barrera artificial
entre la concepción y la apreciación. Eres libre de
especular como quieras acerca del significado
filosófico y alegórico del film -- y esa
especulación es una indicación de que ha triunfado
en llevar a la audiencia a un nivel más profundo --
pero no quiero trazar un camino verbal para 2001 que
cada espectador se sienta obligado a seguir o incluso
tema haber perdido el hilo. Creo que si 2001 triunfa,
es en llegar a un amplio espectro de gente que no
había tenido un pensamiento sobre el destino del
hombre, su papel en el cosmos y su relación con más
altas formas de vida. Pero incluso en el caso de
alguien que es más inteligente, ciertas ideas
encontradas en 2001 pueden, si se presentan como
abstracciones, caer a menudo sin vida y es
automáticamente asignado a la oportuna categoría
intelectual; experimentado en un contexto
cinematográfico visual y emocional, sin embargo,
tocan la fibra más profunda de la existencia de cada
uno.
P: Sin dar una guía filosófica para el espectador,
¿nos puede dar su propia interpretación del
significado del film?
SK: No, por las razones que ya he dado. Cuanto
podríamos apreciar hoy La Gioconda si Leonardo
hubiera escrito en la parte inferior del cuadro:
"Esta mujer está sonriendo porque tiene los
dientes careados" -- o "porque está
escondiendo un secreto de su amante." Hubiera
quitado la apreciación del que lo contempla y le
hubiera puesto en otra "realidad" distinta
de la suya propia. No quería que eso pasara con
2001.
P: Arthur Clarke ha dicho del film, "si alguien
lo entiende la primera vez que lo ve, habríamos
fallado en nuestra intención." ¿Por qué tiene
alguien que ver dos veces la película para coger su
mensaje?
SK: No estoy de acuerdo con ésta idea de Arthur, y
creo que la hizo en tono de broma. La verdadera
naturaleza de la experiencia visual en 2001 es darle
al espectador una instantánea y visceral reacción
que no puede -- y no debe -- requerir de otra
amplificación. Hablando en términos generales, sin
embargo, diría que hay elementos en cualquier buena
película que pueden incrementar el interés y la
apreciación del espectador en un segundo visionado;
el momento de una película a menudo previene cada
detalle estimulante o matiz de tener un completo
impacto la primera vez que es visto. La idea de que
una película solo debe ser vista una vez es una
extensión de nuestra concepción tradicional de un
film como un entretenimiento efímero más que como
una obra de arte visual. No creemos que podamos
escuchar una gran pieza de música una sola vez, o
ver una gran pintura una vez, o incluso leer un gran
libro una sola vez. Pero el cine ha sido hasta hace
pocos años, excluido de la categoría de arte -- una
situación que me alegra esté finalmente cambiando.
P: Algunos destacados críticos -- incluidos Renata
Adler de The New York Times, John Simon de The New
Leader, Judith Crist del New York magazine y Andrew
Sarris de Village Voice -- aparentemente sienten que
2001 se encuentra entre esos filmes aún exentos de
la categoría de arte; los cuatro lo han tachado de
pesado, pretencioso y excesivo. ¿Qué opina de su
hostilidad?
SK: Los cuatro críticos que menciona trabajan todos
para publicaciones neoyorquinas. Los visionados en
América y alrededor del Mundo han sido un 95 por
ciento entusiastas. Algunos son más perceptivos que
otros, por supuesto, pero incluso aquellos que alaban
el film en características relativamente
superficiales son capaces de coger algo de su
mensaje. Nueva York es la única ciudad realmente
hostil. Quizás hay un cierto elemento de
"lumpen literati" que es tan
dogmáticamente ateísta
y materialista y terrestre que encuentra la
grandiosidad del espacio y la miríada de misterios
de la inteligencia cósmica un anatema. Pero los
críticos de cine, afortunadamente, raramente tienen
algún efecto sobre el público en general; los cines
se llenan y la película está en el camino correcto
para convertirse en la más grande recaudadora de la
historia de la M.G.M. Quizás esto suene una manera
muy interesada de evaluar el trabajo de uno, pero
pienso que, especialmente con un film que es tan
obviamente diferente, récords de audiencia significa
que la gente está diciendo cosas buenas a otros
después de verla -- y ¿no es eso realmente de lo
que se trata?
P: Hablando de lo que se trata -- si nos permite
retomar la interpretación filosófica de 2001 --
¿está de acuerdo con esos críticos que lo
consideran un film profundamente religioso?
SK: Diría que el concepto de Dios está en el
corazón de 2001 pero no cualquier imagen tradicional
y antropomórfica de Dios. No creo en ninguna de las
religiones monoteístas de la Tierra, pero creo que
cada uno puede construirse una definición
científica de Dios, una vez que aceptas que hay
aproximadamente cien mil millones de estrellas en
nuestra galaxia, que cada estrella es un sol capaz de
albergar vida y que hay aproximadamente cien mil
millones de galaxias en el universo visible. Dado un
planeta en una órbita estable, ni muy caliente ni
muy frío, y dados unos cientos de millones de años
de reacciones químicas creadas por la interacción
de la energía solar en la química del planeta, es
bastante seguro que la vida, en una u otra forma,
eventualmente emergerá. Es razonable asumir que debe
haber, de hecho, cientos de millones de planetas
donde la vida biológica haya nacido y la posibilidad
de que esa vida desarrolle inteligencia es alta.
Ahora, nuestro Sol no es una estrella vieja y sus
planetas son casi niños en edad cósmica, y eso
quiere decir que hay cientos de millones de planetas
en el Universo donde la vida inteligente está en una
escala menor que la humana pero en otros cientos de
millones pueden estar al mismo nivel e incluso otras
donde esté cientos de miles de millones de años de
adelanto con respecto a nosotros. Cuando piensas en
los gigantescos adelantos tecnológicos que el hombre
ha hecho en apenas un milenio -- menos de un
microsegundo en la cronología del Universo --
¿puede imaginar el desarrollo evolutivo que formas
de vida más antiguas pueden haber alcanzado? Deben
haber progresado desde especies biológicas, que son
carcasas frágiles para la mente, hacia entidades
mecánicas inmortales -- y entonces, después de
innumerables eones, pueden emerger de sus crisálidas
de materia transformados en seres de pura energía y
espíritu. Sus potencialidades serían ilimitadas y
su inteligencia inconmensurable para los humanos.
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