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Orson Welles (1915-1985)

Creadores

Orson Welles es una de las figuras de más fuerte personalidad de la historia del celuloide norteamericano. Tan sólo unos pocos nombres (Chaplin, Hitchcock, Kubrick) se le aproximan, dentro de la cinematografía de su pais. A la tierna edad de 23 años, ya tenía una más que respetable experiencia teatral y fue en ese momento cuando aterrorizó a América con su archifamosa adaptación radiofónica de la guerra de los mundos, de H. G. Wells (quien por cierto, hubo de salir al paso diciendo que el no tenía ninguna relación de parentesco "con este muchacho"). Yo creo que nunca se ha podido explicar de una manera satisfactoria como pudo desatarse tal histeria (aunque hay teorías, claro: la proximidad de la guerra en Europa, la creencia ciega y acrítica de todo lo que la radio transmitía, etc). Sea como fuere, el numerito facilitó que Hollywood se fijara en Orson Welles y como resultado de esto, el cineasta de Wisconsin rodó (entre 1940 y 1941, a los 25 años) la que aún hoy muchos consideran mayor película de la historia (al menos de la del cine americano): Citizen Kane. El film habría de valerle más de un encontronazo con el tycoon de la prensa W. Randolph Hearst, en el que se decía se había inspirado Welles para la que habría de convertirse en una cinta legendaria. Uno no puede abstenerse de pensar que Ciudadano Kane (O El Ciudadano, como se ha titulado en muchos países latinoamericanos) nos permite ver lo impresionante del producto que puede resultar de la unión entre el genio creador (Welles) y la fuerza bruta económica e industrial (Hollywood). Lamentablemente, esta unión no ha sido muy habitual.
Orson Welles rodó alrededor de una docena de films más a lo largo de su carrera (visitando países de lo más variopinto, entre ellos la España franquista), pero no lograría igualar la excelencia de su primera obra, con la relativa excepción de su otro gran film Sed de mal (Touch of evil), de 1958.

 

La entrevista que transcribo a continuación fue concedida por Orson Welles a Juan Cobos, Miguel Rubio y Jose Antonio Pruneda. Se publicó originalmente en el número 165 de Cahiers du Cinema, correspondiente a Abril de 1965.
He podido encontrarla reproducida en su totalidad en el libro Entrevistas con directores de cine (Volumen II), de Andrew Sarris. Colección Novelas y Cuentos. Pág. 202. Editorial Magisterio Español. Año 1972.


PREGUNTA.-En "EI proceso" parecia que estaba usted haciendo una critica severa del abuso del poder; a no ser que se refiera a algo mas profundo. Perkins parecia una especie de Prometeo...
  WELLES.-Tambien es un pequeno burocrata. Creo que es culpable.
  P.-¿Por que dice que es culpable?
  W.-¿Quien sabe? Pertenece a algo que representa el mal y que, al mismo tiempo, es parte de él. No es culpable de lo que se le acusa, pero de todos modos es culpable. Pertenece a una  sociedad  culpable  y  colabora  con  ella.  De todas formas, no soy un analista de Kafka.
  P.-Existe una version del guion con un final diferente. Los verdugos matan a puñaladas a K.
  W.-Ese final no me gustaba. Creo que, de todos modos, se trata de un "ballet" escrito por un intelectual judio anterior a Hitler. Despues de la muerte de seis millones de judios,  Kafka  no  habria  escrito  eso. Me parecia anterior a Auschwitz. No quiero decir que mi final sea bueno, pero si que era la unica soluci6n. Tenia que cambiar a una velocidad superior, aunque solo fuese por unos instantes.
P.-Una de las constantes de su obra es la lucha por la libertad y la defensa del individuo.
  W.-Una lucha por la dignidad. Estoy en completo desacuerdo con esas obras de arte, novelas y filmes que, en nuestra epoca, hablan de la desesperación. Creo que un artista no puede adoptar como tema la desesperacion total: estamos demasiado cerca de ella en la vida cotidiana. Se puede utilizar un tema de ese género sólo cuando la vida es menos peligrosa y más claramente afirmativa.
  P.-En la transposicion al cine de El Proceso hay un cambio fundamental; en el libro de Kafka el caracter de K. es mas pasivo que en el filme.
  W.-Yo lo hice mas activo, exactamente hablando. No creo que los caracteres pasivos sean apropiados para el drama. No tengo nada contra Antonioni, por ejemplo; pero para interesarme, los personajes deben hacer algo; desde un punto de vista dramatico, ya me entiende.
  P.-El Proceso,  ¿era un antiguo proyecto?
  W.-Dije una vez que se podria sacar un buen filme de la novela, pero no pensaba hacerlo yo mismo. Vino a verme un hombre que creia que podia conseguir dinero para que yo hiciese un filme en Francia. Me dio una lista de filmes y me pidio que eligiese. Y de aquella lista de quince filmes escogi
el que -me parece- era el mejor: EI proceso. Puesto que no podia hacer un filme escrito por mi mismo, escogi a Kafka.
  P.-¿Que filmes quiere hacer en realidad?
  W.-Los mios. Tengo cajones llenos de guiones escritos por mi.
  P.-En El proceso, el largo travelling de Katina Paxinou arrastrando el baul mientras que le habla Anthony Perkins, ¿era un homenaje a Brecht?
  W.-Yo no lo veo asi. Habia una larga escena con ella, que duraba diez minutos, y que ademas corte la vispera del estreno en Paris. No he visto el filme entero mas que una vez. Todavia estabamos en el proceso de mezcla, y se nos echo encima el estreno. En el ultimo momento abrevie la escena de diez minutos. Deberia haber sido la mejor escena del filme, pero no lo fue. Algo salio mal, supongo. No se que, pero no resulto. EI tema de aquella escenar era el libre albedrio. Estaba teñida de "comedie noire". Fue capricho mio. Ya saben, siempre me he dirigido en contra de la maquina y a favor de la libertad.
P.-Cuando Joseph K. ve aparecer las sombras al final, con la historia del guardian, la puerta, tcetera, ¿se refiere esto a sus propias reflexiones sobre el cine?
  W.-Se refiere a un problema tecnico planteado por la historia que teniamos que narrar. Si la contabamos en aquel preciso momento, el publico se dormiria; por eso la cuento al comienzo y no hago mas que evocarla al final. Entonces, el efecto es equivalente a contar la historia en aquel momento, y asi pude contarla en cinco segundos. Pero, de todos modos, yo no soy el juez.
  P.-Un critico que admira mucho su obra ha dicho que en El proceso se estaba usted repitiendo...
  W.-Efectivamente, me repetia. Creo que lo hacemos en todo momento. Siempre volvemos a tomar ciertos elementos. ¿Y como se puede evitar? La voz de un actor siempre tiene el mismo timbre y, consecuentemente, se repite. Lo mismo pasa con un cantante o un pintor. Siempre hay cosas que vuelven, porque forman parte de la propia personalidad, del propio estilo. Si no entrasen en juego estas cosas, una personalidad seria tan compleja que se haria imposible identificarla.
  No es mi intencion repetirme, pero en mi obra deberia haber, en efecto, referencias a lo que he hecho en el pasado. Digan lo que quieran, pero EI proceso es el mejor filme que he hecho. Nos repetimos solo cuando estamos cansados. Bueno, pues yo no estaba fatigado. Nunca he estado tan contento como cuando hice este filme.
  P.-¿Como rodo esa escena tan larga de Anthony Perkins corriendo?
  W.-Construimos una plataforma muy larga y colocamos la camara en una silla de ruedas.
  P.-¡Pero si es terriblemente rapida!
  W.-Si, pero tenia a un corredor yugoslavo que empujaba la  camara.
  P.-Lo sorprendente de su obra es el esfuerzo constante por aportar soluciones a los problemas que plantea la direccion...
  W.-EI cine es todavia muy joven, y seria completamente ridiculo no lograr encontrar cosas nuevas. ¡Si pudiese hacer mas filmes!  ¿Saben lo que pas6 con EI proceso? Dos semanas antes de salir de Paris para Yugoslavia, nos dijeron que no habia posibilidad de construir un solo decorado alli, porque el productor ya habia hecho otro filme en Yugoslavia y no habia pagado sus deudas. Por eso fue necesario utilizar aquella estacion abandonada. Yo habia planeado un filme diferente por completo. Lo inventamos todo en el ultimo minuto porque, fisicamente, tenia una concepcion totalmente diversa. Se basaba en una ausencia de decorados. Y este colosalismo del que se me ha acusado se debe en parte al hecho de que el unico decorado de que disponia era aquella vieja estacion abandonada. Una estacion de ferrocarril vacia es inmensa. La produccion, tal como yo la habia bosquejado, comprendia decorados que desaparecian gradualmente. El numero de elementos realistas habia de ser cada vez menor, y el publico se daria cuenta de ello, hasta el punto en que la escena se reduciria a un espacio vacio, como si todo se hubiese desvanecido.
P.-El movimiento de los actores y de la camara en relacion unos con otros es muy bello en todos sus filmes.
  W.-Eso es una obsesion visual. Cuando pienso en mis filmes, creo que se basan tanto en el seguimiento cuanto en la busqueda. Si buscamos algo, el laberinto es el emplazamiento mas favorable para esa busqueda. No se por que, pero todos mis filmes son en su mayor parte una busqueda fisica.
P.-Reflexiona mucho sobre su obra...
  W.-Nunca a posteriori. Pienso en cada uno de mis filmes cuando me estoy preparando para ellos. Realizo una gran cantidad de preparativos para cada filme y abandono incluso el sketch mas claro al comenzar. Lo maravilloso del cine, lo que le hace superior al teatro, es que tiene muchos elementos que pueden coartar, pero que tambien pueden enriquecernos, ofrecernos una vida imposible en ninguna otra parte. EI cine deberia ser siempre el descubrimiento de algo. Creo que el cine deberia ser esencialmente poetico; por eso, durante el rodaje, y no durante la preparacion, trato de sumergirme en un desarrollo poetico que se diferencia del desarroIlo narrativo y dramatico. Pero, en realidad, soy un hombre de ideas; si, mas que nada; creo que soy hombre de ideas, mas que un moralista.
  P.-¿Cree usted que es posible una forma de tragedia sin melodrama.?
  W.-Si pero es muy dificil. Para cualquier "auteur" que proceda de la tradicion anglosajona, resulta muy dificil Shakespeare nunca lo logro. Es posible, pero hasta el momento nadie lo ha conseguido. En mi tradicion cultural, la tragedia no puede escapar del melodrama. Siempre podemos apartarnos de los elementos tragicos e incluso de la grandeza de la tragedia, pero el  melodrama es siempre algo inherente al universo cultural anglosajon. No cabe la menor duda.
P.-¿Es cierto que sus filmes nunca corresponden a lo que pensaba antes de comenzarlos? A causa de los productores, etcetera.
  W.-No; en realidad, la creacion, en lo que a mi se refiere, debo decir que estoy cambiando constantemente. Al comienzo, tengo una nocion basica de lo que ser el aspecto final del filme, mas o menos. Pero cada dia, a cada momento, te desvias o modificas a causa de la expresion de los ojos de una actriz, o a causa de la posicion del sol. No tengo costumbre de preparar un filme y ponerme luego a hacerlo. Preparo un filme, pero no tengo intención de hacer este filme. La preparacion sirve para librarme, para poder trabajar a mi manera; pensando trozos del filme y el resultado que daran; hay partes que me enganan porque no las he concebido de una manera completa. No se que palabra utilizar, porque me dan miedo las palabras pomposas cuando hablo de un filme. El grado de concentracion que utilizo en el mundo que creo, es muy elevado, ya dure treinta segundos o dos horas; por eso, cuando estoy filmando, me cuesta trabajo dormir. No es porque este preocupado, sino porque para mi este mundo tiene tanta realidad que no me basta con cerrar los ojos para hacerlo desaparecer. Representa una terrible intensidad de sentimiento. Si filmo en unos exteriores reales, percibo y veo esos lugares de una manera tan violenta, que, cuando vuelvo a verlos parecen tumbas, estan completamente muertos. Hay zonas del mundo que, ante mis ojos, son cadaveres; y eso, porque ya he rodado alli; para mi, ya estan totalmente acabados. Jean Renoir dijo algo que parece estar relaoionado con esto: "Deberiamos recordar a la gente que un campo de trigo pintado por Van Gogh puede suscitar una emocion mucho mas fuerte que un campo de trigo natural." Es importante recordar que el arte supera la realidad. El filme se convierte en otra realidad. Por cierto, admiro muchisimo la obra de Renoir, aun cuando la mia no le agrade en absoluto. Somos buenos amigos y, sinceramente, una de las cosas que lamento es que no le gusten sus filmes por las mismas razones que a mi me gustan. Sus filmes me parecen maravillosos porque lo que mas admiro en un "auteur" es la sensibilidad autentica. No le doy importancia a si un buen filme es o no un "exito" tecnico;  aun mas, los filmes que carecen de ese tipo de sensibilidad no se pueden juzgar en el mismo nivel de conocimiento tecnico o estetico. Pero el cine, el verdadero cine, es una expresion poetica, y Renoir es uno de los pocos poetas. Como Ford, en su estilo. Ford es un poeta. Un comediante. No para mujeres, desde luego, sino para hombres.
  P.-Aparte de Ford y Renoir, ¿cuales son los cineastas que mas admira ?
  W.-Siempre los mismos. Creo que en este punto no soy muy original. El que mas me agrada es Griffith. Creo que es el mejor director de la historia del cine. EI mejor, mucho mejor que Eisenstein. Y a pesar de todo, admiro mucho a Eisenstein.
P.-¿Que hay de una carta que le escribio Eisenstein cuan do usted aun no habia comenzado a hacer cine?
  W.-Era a proposito de "Ivan el terrible."
P.-Parece que usted dijo que su filme se parecia a algo de Michael Curtiz...
  W.-No. Lo que paso fue que escribi una critica de Ivan el Terrible para un periodico y, un dia, recibi una carta de Eisenstein, una carta que venia de Rusia, y que tenia cuarenta paginas. Pues bien, le conteste, y de ese modo comenzo un intercambio que nos hizo amigos por correspondencia.
Pero no dije nada que se pudiera interpretar como si trazase un paralelo entre el y Curtiz. Eso no seria justo. Ivan el terrible es el peor filme de un gran cineasta.
  Es que juzgue a Eisenstein a su mismo nivel, y no de una manera que seria apropiada para un cineneasta menor. Su drama era, mas que nada, politico. No tenia nada que ver con que tuviese que contar una historia que no queria contar. Era porque, en mi opinion, no le cuadraba bacer peliculas
de epoca. Creo que los rusos tienden a ser mas academicos cuando tratan otra epoca. Se vuelven retoricos y academicos en el peor sentido de la palabra.
  P.-En sus filmes se tiene la sensacion de que nunca se respeta el espacio: parece no interesarle...
  W.-El hecho de que no haga uso de el no significa, ni mucho menos, que no me agrade. En otras palabras: hay muchos elementos del lenguaje cinematografico que no utilizo; pero no es purque tenga algo en contra de ellos. Me parece que el campo de accion en que realizo mis experiencias
es el menos conocido, y mi deber es explorarlo. Pero eso no quiere decir que para mi sea lo mejor y lo unico; o que me separe de una concepcion normal del espacio en lo que respecta a la camara. Creo que el artista deberia explorar sus medios de expresion.
  En realidad, el cine -con excepción de las pocas estratagemas que no van muy alla- no ha avanzado desde hace mas de treinta años. Los unicos cambios se refieren a los temas de los filmes. Veo que hay directores Ilenos de futuro,sensibles, que exploran nuevos temas. Pero no veo a ninguno que ataque la forma, la manera de decir las cosas. Eso no parece interesarle a nadie. En cuanto al estilo, todos se parecen.
  P.-Debe trabajar usted con gran rapidez.  En veinticinco años de cine ha hecho diez filmes, ha trabajado en treinta, ha hecho una serie de programas largos para la television, ha actuado y dirigido en el teatro, ha escrito narraciones para otros filmes y, ademas, ha escrito treinta guiones. Cada uno de ellos ha debido llevarle mas de seis meses.
  W.-Algunos de ellos, mucho mas tiempo. Hay algunos que me han llevado dos anos, porque los dejaba de vez en cuando para hacer otra cosa y los volvia a tomar despues. Pero es verdad que escribo
con gran rapidez.
  P.-¿Los escribe totalmente, con dialogo?
  W.-Siempre comienzo por el dialogo. Y no entiendo como algunos se atreven a escribir la accion antes que el dialogo. Es una concepcion muy rara. Se que, en teoria, la palabra es algo secundario en el cine, pero el secreto de mi obra es que todo se basa en la palabra. No hago filmes mudos. Debo comenzar por lo que dicen los personajes. Debo saber lo que dicen antes de verlos hacer lo que hacen.
  P.-Sin embargo, en sus filmes es esencial la parte visual.
  W.-Si, pero no podria llegar a ella sin la solidez de la palabra tomada como base para construir las imagenes. Lo que sucede entonces es que cuando se filman los componentes visuales, las palabras quedan oscurecidas. El ejemplo mas clasico es La dama de Shanghai. La escena del acuario se agarraba con tanta fuerza visual, que nadie oia lo que se decia. Y lo que se decia era, a pesar de todo, el meollo del filme. El tema era tan tedioso que me dije: "Esto requiere algo bello a lo cual mirar". Indudablemente, la escena era muy bella. Los primeros diez minutos del filme no me gustaron nada. Cuando pienso en ellos, tengo la impresi6n de que no soy yo quien los hizo. Se parecen a cualquier filme de Hollywood. Creo que ya conocen la historia de La dama de Shanghai. Yo estaba trabajando en una espectacular idea teatral, "La vuelta al mundo en 80 dias", que en un principio iba a dirigir Mike Todd. Pero, de la noche a la
mañana, quebro y me encontre en Boston el dia del estreno, sin poder sacar los vestuarios de la estacion porque debiamos 50.000 d6lares. Sin ese dinero, no podiamos comenzar. Por esa epoca yo ya estaba separado de Rita; ni siquiera nos hablabamos. Yo no
tenia la menor intencion de hacer una pelicula con ella. Desde Boston me puse en contacto con Harry Cohn, que era entonces director de la Columbia, y que estaba en Hollywood; le dije: "Te tengo preparada una historia extraordinaria si me envias 50.000 dolares a cuenta por telegrama dentro de una hora, y te firmare un  contrato  para hacerlo." Cohn pregunto:  "¿Que historia? Yo estaba llamando desde la taquilla del teatro; al lado habia un muestrario de libros de bolsillo, y le di el titulo ,de uno de ellos : "La dama de Shanghai". Le dije:  "Compra la novela, y yo hare el filme." Una hora despues recibiamos el dinero. Mas tarde, lei el libro y era horrible; de manera que me sente y escribi a toda prisa una historia. Llegue a Hollywood para hacer el filme con un presupuesto muy pequeño y en seis semanas de rodaje. Pero queria mas dinero para mi teatro. Cohn me pregunto por que no empleaba a Rita. Ella dijo que le gustaria mucho. Le di a entender que el personaje no era simpatico, que era una mujer que mataba y eso podria dañar su imagen de estrella ante los ojos del publico. Rita se empeño en hacer el filme, y en vez de costar 350.000 dolares, se convirtio en un filme de dos millones. Rita coopero mucho. EI unico que quedo horrorizado al ver eI filme fue Cohn.
  P.-¿Como trabaja can los actores?
  W.-Les doy gran libertad y, al mismo tiempo, el sentido de la precision.
Es una rara combinacion. En otras palabras: fisicamente, y en la manera de desenvolverse, exijo la precision de un "ballet". Pero su manera de actuar proviene exactamente de sus ideas tanto como de las mias. Cuando la camara comienza a rodar, no improviso visualmente. En aspecto todo esta preparado. Pero con los actores trabajan con gran libertad. Trato de hacerles la vida agradable.
  P.-Su cine es esencialmente dinamico...
  W.-Creo que el cine debe ser dinamico, aunque supongo que cualquier artista defendera su propio estilo. Para mi, el cine es un corte hecho en la vida en movimiento y proyectado en la pantalla; no es un encuadre. No creo en el cine a menos que haya movimiento en la pantalla. Por. eso, no estoy de acuerdo con ciertos directores a quienes, sin embargo, admiro, y que se contentan con un cine estatico. Para mi todo eso son imagenes muertas. Oigo detras de mi el ruido del proyector, y cuando veo esos paseos larguisimos por las calles, estoy siempre esperando oir la voz del director que dice: "¡Corten!". El unico director que no mueve mucho ni la camara ni los actores, y en el que creo, es John Ford. Logra hacerme creer en sus filmes, aun cuando en ellos hay poco movimiento. Pero con los otros tengo siempre la impresion de que estan intentando, desesperadamente, hacer arte. Sin embargo, deberian estar haciendo drama; y el drama deberia estar lleno de vida. El cine es para mi esencialmente un medio dramatico, no literario.
P.-Por eso su puesta en escena es vital: es el encuentro de dos movimientos, el de los actores y el de la camara. De esto surge una angustia que refleja muy bien la manera moderna de vivir.
  W.-Creo que eso corresponde a mi vision del mundo; refleja una especie de vertigo, de incertidumbre y falta de sensibilidad, esa mezcla de movimicnto y tcnsion que es nuestro universo. Y el cine deberia expresar eso. Puesto que el cine tiene la pretension de ser un arte, deberia ser ante todo filme, y no una segunda parte de otro medio de expresion distinto y mas literario.
  P.-Herman G. Weinberg dijo, hablando. de "Mr. Arkadin":  "En los filmes de Orson Welles, el espectador no se puede regocijar en su asiento y descansar, sino que; por el contrario, debe encontrar el filme a medio camino para descifrar lo que sucede, prácticamente cada segundo; si no, se pierde todo."
  W.-Todos mis filmes son asi. Hay ciertos cineastas excelentes que lo presentan todo tan explicitamente, con tanta claridad que, a pesar de la gran fuerza visual contenida en sus filmes; se siguen sin esfuerzo; me refiero al hilo de ia narraci6n. Soy plenamente consciente de que en mis filmes reclamo un interes muy especial por parte del publico. Sin esa intencion, se pierde.
P.-"La dama de Shanghai" es una historia que, filmada por otro director, se habria basado probablernente en cuestiones sexuales...
  W.-Quiere decir que otro director lo habria hecho mas abiertamente. No me gusta presentar el sexo en la pantalla crudamente. No por moralidad ni por puritanismo; mi objecion es de orden puramente estetico. En mi opinion, hay dos cosas que no se pueden llevar de ningun modo a la pantalla: la presentacion realista del acto sexual y el hecho de orar a Dios. Nunca creo a un actor o a una actriz que pretenda estar completamente envuelto en el acto sexual si es demasiado literal; igual que no puedo creer a un actor que me quiera hacer creer que esta rezando. Esas son dos cosas que, para mi, evocan inmediatamente la presencia de un proyector y de una pantalla, la existencia de una serie de tecnicos y de un director que dice: "Muy bien, corten". Y me los imagino en el proceso de preparacibn de otro plano. En cuanto a esos gue adoptan una postura mistica y miran fervientemente a loa focos...
  A pesar de todo, mi ilusion casi nunca se acaba cuando veo un filme. Mientras estoy filmando, pienso en alguien como yo mismo: utilizo todos mis conocimientos para forzar a esa persona a que quiera ver el filme con el mayor interes; quiero que crea lo que hay en la pantalla; eso, quiere decir que debo crear un mundo real alli. Situo mi vision dramatica de un personaje en el mundo..., si no,
el filme es algo muerto, Lo que hay en la pantalla no son mas que sombras. Algo mas muerto incluso que las palabras.                         
P.-¿Le gusta la comedia?
  W.-He escrito por lo menos cinco guiones de comedia, y en el teatro he hecho mas comedias que dramas. La comedia me llena de entusiasmo pero nunca he conseguido que un productor me dejara hacer una. Una de las mejores cosas que hice para la television fue un programa de genero comico. Por ejemplo, ejemplo me gustan mucho las comedias de Hawks. Escribi incluso unos veinticinco minutos de una de ellas. Se titulaba "I Was A Male Bride". El guionista se puso enfermo, y escribi casi una tercera parte del filme.
 
P.-¿Ha escrito guiones de comedias con la intencion de realizarlas?
  W.-Creo que la mejor de mis comedias es Operacion Cenicienta. Narra la ocupacion de una pequeña ciudad italiana (que habian ocupado anteriormente los sarracenos, los moros, los normandos y, durante la ultima guerra, los ingleses y, finalmente, los americanos) por una compania de cine de Hollywood. Las vidas de todos los habitantes de la ciudad cambian durante el rodaje del filme. Es una farsa tosca. Me gustaria mucho hacer una comedia para el cine. En cierto sentido, EI Quijote es una farsa, y yo pongo mucha comedia en todos mis filmes; pero es un tipo de comedia -y lamento decirles esto, porque es una debilidad- que solo entienden los americanos, con exclusion de todos
los espectadores de otros paises, sean los que sean. Hay escenas que, vistas en otros paises, no despiertan ni la mas ligera sonrisa, y que, vistas por los americanos, aparecen inmediatamente con un humor comico. El proceso esta lleno de humor, pero los  mericanos son los unicos que comprenden su aspecto divertido. Es por ahi por donde me sale la nacionalidad: mis farsas no son bastante uni-
versales. Son muchas las discusiones que he tenido con los actores, debido al hecho de que se plantean escenas en forma de comedia, y solo en los ultimos minutos las convierto en dramas. Este es mi metodo de trabajo: mostrar el lado divertido de las cosas y ocultar el lado triste hasta el ultimo segundo posible.
P.-¿Que sucedio cuando vendio el argumento de Monsieur Verdoux a Chaplin?
  W.-Nunca he  discutido con Chaplin por Monsieur Verdoux.  Lo que me molesta es que ahora pretenda que no me compro ese argumento. Como actor, Chaplin es muy bueno; sensacional. Pero en el cine comico prefiero a Buster Keaton. Es un hombre del cine y no solo un excelente actor, sino tambien un excelente director, cosa que no es Chaplin. Keaton siempre tiene ideas fabulosas. En Candi-
lejas habia una escena de los dos que duraba dos minutos. Chaplin estaba excelente, y Keaton, sensacional. Era la cosa mas lograda que habia hecho en el curso de su carrera. Chaplin corto la escena casi entera, porque comprendio quien de los dos la habia dominado completamente.
P.-Hay un parentesco entre su obra y la de ciertos autores del teatro moderno, tales como Becket, Ionesco y otros... Lo que se llama teatro del absurdo.
  W.-Tal vez, pero yo eliminaria a Ionesco, porque no le admiro. Cuando dirigi "Rinoceronte", en Londres, con Laurence Olivier en el papel principal, a medida que repetiamos la obra dia tras dia, cada vez me agradaba menos. Creo que no tiene nada dentro. Nada en absoluto. Este tipo de teatro procede de todas las clases de expresion, de todos los tipos de arte de cierta epoca; se basa, pues, en
el mismo mundo que mis peliculas. Las cosas de que se compone este teatro  son las mismas de que se componen mis filmes,sin que este teatro este en mi cine, ni mi cine en ese teatro.Es un rasgo de nuestro tiempo. De ahi procede la coincidencia.
P.-Hay dos tipos de artistas: por ejemplo, Velazquez y Goya; el uno desaparece del cuadro, el otro esta presente en el; por otra parte tenemos un Van Gogh y un Cezanne...
  W.-Ya veo lo que quieren decir. Esta muy claro.
P.-Me parece que esta usted del lado de Goya.
  W.-Sin duda; pero prefiero mucho mas a Velazquez. No hay ni comparacion entre uno y otro, en lo que se refiere a ser artista. Lo mismo que prefiero a Cezanne mas que a Van Gogh.
P.-¿Y entre Tolstoy y Dostoievsky?
  W.-Prefiero a Tolstoy.
P.-Pero como artista...
  W.-Si, como artista. Pero lo niego, porque no corresponde a mis gustos. Se lo que estoy haciendo, y cuando lo reconozco en otras obras disminuye mi interes. Las cosas que menos se me parecen son las que mas me interesan. Para mi, Velazquez es el Shakespeare de los pintores, y, a pesar de eso, no tiene nada en comun con mi manera de trabajar.
  P.-¿Que opina del llamado cine moderno?
  W.-Me gustan ciertos cineastas jovenes franceses mucho mas que los italianos.
  P.-¿Le gusto "El año pasado en Marienbad"?
  W.-No. Se que este filme les gusto a ustedes; pero a mi, no. Aguante hasta el cuarto rollo, y despues de eso me marche corriendo. Me recordaba mucho la revista Vogue.
P.-¿Como ve el desarrollo del cine?
  W.-No lo veo. Raramente voy al cine. Hay dos tipos de escritores: el escritor que lee todo lo interesante que se publica y mantiene correspondencia con otros escritores, y otros que no leen en absoluto a sus contenporaneos. Yo me encuentro entre estos ultimos. Raramente voy al cine, y no es porque no me guste, sino porque no me ofrece ninguna satisfaccion. Creo que no soy muy inteligente para los filmes. Se que hay obras que son buenas, pero no las puedo aguantar.

La anterior entrevista está transcrita sólo parcialmente. Podeis encontrarla en su totalidad en la página Touch of Welles de Roberto Bartual.

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